Un punto fuerte en el social media es el conocimiento y los datos. Porque el consumidor, a día de hoy, sabe más que tú de tu marca, inclusive, de tu competidor.
Por eso, antes de hablarle al consumidor nos documentamos. Nos convertimos en expertos sumando al equipo a un experto en la materia. Puede ser un skater, un rapero, un científico, un geek, un médico, un melómano, una ama de casa.

El valor de los contenidos propios es lo que hace a la comunicación relevante para la gente. Y lo que le da autoridad y reputación a una marca. Hablar con autoridad, conocimiento y en el mismo lenguaje que la tribu urbana a la que nos dirigimos no es garantía de éxito sino sólo el comienzo para poder empatizar.